Limpiar el baño con la vaporeta

En otras ocasiones te hemos contado trucos de todo tipo para mantener tu baño reluciente, combatir las humedades y el moho, tener el baño ordenado… Hoy, queremos volver a tratar el tema de la limpieza con un tema del que no hemos hablado todavía: limpiar el baño con la vaporeta. El vapor es un gran aliado para limpiar todo tipo de superficies y, si no conocías las ventajas que te aporta, ¡vamos a contártelas todas! Ya verás cómo, al final de este artículo, tienes ganas de hacerte con una de estas máquinas (y no solo para el baño, ¡sino para toda tu vivienda!)

Ambiente de baño de Saloni

Ambiente de baño SALONI con grifería de ducha empotrada

Ventajas de limpiar el baño con la vaporeta

Una vaporeta es una máquina que crea vapor a través del agua del depósito. Existen dos tipos: las que hierven el agua y crean vapor por encima de los 260º usando muy poca agua, por lo que se las conoce como vaporetas en seco, y las que no llegan a hervir el agua y crean vapor a menor temperatura, pero muy húmedo. Sea como sea, al limpiar el baño con la vaporeta conseguirás tenerlo desinfectado e incluso esterilizado, ya que especialmente las vaporetas en seco eliminan gérmenes, bacterias y ácaros.

Otra de las ventajas de limpiar el baño con vapor es que tardarás mucho menos en realizar esta tarea: con el calor y la humedad, la suciedad se elimina sin tener que frotar. Solo tendrás que pulverizar la zona que desees limpiar y pasar una bayeta o un trapo seco para retirar toda la suciedad de la zona. Sencillo, rápido y limpio: ¿qué más puedes pedir?

Cómo limpiar el baño con la vaporeta

Lo primero que debes tener en cuenta al limpiar el baño con vapor es que este alcanza temperaturas muy elevadas. ¡Debes tener cuidado de no quemarte! Evita apuntar la boquilla hacia ti para prevenir riesgos y espera a pasar la bayeta a que el vapor haya salido en su totalidad.

Otro consejo importante, sobre todo si el agua de tu zona es dura, es que utilices agua destilada para rellenar el depósito de la vaporeta. De esta manera no se acumulará la cal en su interior y tendrás que hacerle menos mantenimiento.

Por último, antes de utilizar la vaporeta por primera vez en tu baño, recuerda que no puedes utilizarla en algunos materiales: sobre pintura, suelos pulidos, tejidos delicados… Si no tienes claro dónde usarlo y dónde no, haz siempre una prueba en un rincón que no se vea para asegurarte de que no hay problema.

Las vaporetas vienen con diferentes accesorios pensados para limpiar una gran variedad de superficies y materiales.

  • Para los sanitarios: utiliza la boquilla estándar de la vaporeta. Si le das varias pasadas conseguirás un grado de desinfección más alto, y después solo tendrás que pasar la bayeta para dejarlo todo reluciente.
  • Para los azulejos: la boquilla ideal es la que está equipada con cepillo, ya que las juntas quedarán impecables.
  • Para la mampara: la boquilla estándar será suficiente para eliminar cualquier resto de cal y de jabón, especialmente en las juntas.
  • Para la grifería: la boquilla más pequeña te permitirá limpiar a fondo juntas, salidas de agua y cualquier pequeño rincón donde la cal pueda amontonarse.

Cada marca y modelo viene equipado con sus propios accesorios, así que esto puede variar en función de la vaporeta que tengas. Lo que está claro es que todas ellas, incluso las portátiles, te serán de gran ayuda para limpiar el baño fácilmente y mantener impecable hasta el último rincón. Y lo mejor de todo: lo estarás haciendo sin necesidad de usar productos químicos, lo que es bueno para ti, pero también para el planeta.

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