Cómo evitar el moho en el baño y por qué hacerlo

El moho de nuestro hogar puede llegar a afectar a nuestra salud, con este titular se presentaba el caso de la actriz Brittany Murphy que, finalmente, se descartó como detonante de su muerte y de la de su marido. Sin embargo, evitar la aparición de moho en nuestro baño no solo es un tema de higiene básica, sino que también mejorará nuestra calidad de vida y evitará peligrosos efectos adversos que pueden aparecer.

Ante todo, hay que aclarar algo importante: en mayor o menor medida, el moho está o ha estado presente en la mayoría de los hogares, puesto que siempre hay zonas de mayor humedad donde se concentran este tipo de problemas. ¿Pero qué significa la aparición o existencia de moho en casa?

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Primero, aunque parezca redundante: el moho indica altos niveles de humedad, que se han visto relacionados con la aparición de infecciones y problemas respiratorios en personas que se ven sometidas a una constante presencia del mismo.

Segundo, el moho resulta mucho más conflictivo en aquellas personas con asma o alergia al moho o a la humedad, puesto que no es extraño que se desarrollen infecciones graves en los pulmones y el área respiratoria.

En tal caso, ¿qué podemos hacer para evitar el moho en el baño y en otras zonas conflictivas?

#1. Secar el ambiente: al disminuir la humedad por debajo del 50% evitaremos que el moho se siga reproduciendo.

#2. Vigilar la aparición de fugas o filtraciones en el hogar, así como asegurarse de la calidad de los materiales de construcción.

#3. Limpiar y controlar sus zonas de aparición mediante productos adecuados, en especial, lejía y cloro.

Una vez hemos visto la importancia de un verdadero control higiénico frente al moho, vamos a centrarnos en uno de los ambientes más propensos a su aparición: el baño, un espacio de nuestro hogar donde debemos tomar conciencia y estructurar limpiezas semanales o quincenales para evitar problemas.

Buenas prácticas para evitar el moho en el baño

Cuando empiezan a caer lluvias cada dos por tres, no solo nos fastidian el vermut del domingo en la terraza del barrio, también provocan un gran contraste entre la temperatura interior y exterior en casa. Esto supone algo más que no siempre tenemos presente: condensación, cambio térmico notable entre el interior y el exterior… y lo que venimos a llamar: la estación húmeda.

Junto a ella, empiezan a aparecer manchas negras en ventanas, en los techos o en las juntas de la pared y aquellos más previsores ya tienen una botella de lejía reservada para contraatacar al moho negro, que no solo es tóxico, sino que como ya hemos visto puede desencadenar todo tipo de enfermedades y problemas respiratorios.

Cómo prevenir el moho en el baño

#1. Empieza por ventilar el baño

Sin necesidad de que la casa se enfríe, ventilar 10 o 15 minutos al día es más que suficiente para controlar la aparición de moho en casa. Después de una ducha también es un buen momento, en especial, cuando nos duchamos con agua caliente en otoño e invierno.

#2. Vigila con las filtraciones

Uno de los puntos predilectos del moho son las filtraciones. Así que vigila que ningún sanitario tenga perdidas y te ahorrarás muchos problemas. Junto a ello, puedes optar por cambiar la silicona una vez cada equis años.

#3. Las tuberías lentas: otro gran enemigo

Si una tubería no cumple con su función, puede empezar a formar un moho en las tuberías; además, este moho resulta mucho más difícil de combatir que aquel de techos y paredes. Por ello, lo mejor es optar por un líquido limpiatuberías o una solución casera compuesta por medio vaso de sal de frutas y medio vaso de vinagre. ¿La ventaja de esto último? ¡Puedes usarlo de forma periódica, porque no dañan las estructuras ni las cañerías de un modo tan agresivo como los productos químicos!

#4. Lo repetimos: lejía

Ya te hemos dicho que el moho tiene una némesis: la lejía. Limpia paredes, suelos y techos una vez cada diez o quince días para evitar la proliferación de este hongo, en especial, en épocas de mayor humedad.

#5. Y no te olvides de la cortina de ducha

Aunque no siempre se tiene en cuenta, la cortina (sus pliegues, en realidad) acumulan bacterias y humedad, y pueden ser el recipiente perfecto para que el moho prolifere sin complicaciones. Para evitarlo, estírala bien y límpiala con lejía de vez en cuando, ¡que no está de más!

Deseamos que estos cinco consejos y los posibles problemas de higiene y salud que el Stachybotrys chartarum puede provocar sean suficientes para que hayas tomado conciencia de por qué y cómo limpiar el moho en tu baño. ¡Además, los puntos negros tampoco son demasiado estéticos en tu lavabo, no lo olvides!

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4 comments on “Cómo evitar el moho en el baño y por qué hacerlo”

  1. Gema Méndez Luceño Responder

    Me han parecido muy útiles los consejos que habéis dado para combatir el moho en nuestro cuarto de baño. voy a ponerlos en práctica y ya os contaré que tal.
    un saludo

  2. ricardo gómez fernández Responder

    no sabía ni la mitad de lo que aquí se describe y es una información que me resulta muy útil en estos momentos porque tengo un problema de moho en el techo de una habitación por culpa de unos vecinos, así que gracias!
    saludos!

  3. Ana Sampietro Responder

    Muchas gracias por todos los consejos. Habia oido lo perjudicial del moho y la verdad que me han resultado utiles sus consejos.

  4. Soraya Responder

    Me parece genial estos consejos porque con pocos detalles podemos alargar la vida de nuestro baño y cuidar también nuestra salud que es importante ya que el moho no es bueno para nosotros

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