Cómo instalar un plato de ducha de resina

Si quiere saber cómo instalar un plato de ducha de resina, hoy te explicamos todos los trucos que necesitas saber para hacerlo tú mismo.

Los platos de ducha de resina y carga mineral, también conocidos como platos de pizarra (por sus texturas imitando a esta piedra natural), son una innovación que se ha hecho hueco en cada vez más hogares. Su rendimiento y durabilidad, su agradable textura bajo los pies, y el hecho de que quede casi a nivel de suelo lo hacen atractivo para cualquier baño.

Como siempre, lo más práctico cuando quieres reemplazar un plato de ducha es encargarle la tarea a profesionales. Pero si quieres instalarlo tú mismo/a, estas indicaciones te serán de utilidad.

Plato de ducha de resina

Plato de ducha de resina McBath Centuria Slate con textura pizarra

Comprueba el estado del plato antes de hacer nada

Los platos de ducha de resina son piezas delgadas que pueden alcanzar grandes dimensiones. Por tanto, podrían sufrir algún desperfecto durante el transporte, algún golpe o deformación, y debes comprobarlo antes de instalarlo o el fabricante no se hará cargo del problema.

Una prueba básica para comprobar posibles defectos de fabricación o daños en el transporte consiste en dejar el plato de ducha sobre una superficie plana y completamente a nivel, un suelo de terraza, un palé, una mesa, etc, y luego vertir agua en el plato para comprobar que el agua fluye hacia el desagüe, sin quedarse estancada en algún punto.

Mide el desagüe del plato y adapta el tuyo

Es probable que el desagüe del plato de ducha y la conexión del desagüe de tu baño no coincidan. Necesitas medir dónde está exactamente el desagüe, dónde quedará una vez instalado. Y una vez comprobado esto, tendrás que adaptar tu conexión para llevarla a donde estará el nuevo desagüe.

Crea una base plana para apoyar el plato

Lo siguiente es crear una superficie plana y nivelada para instalar el plato. Cemento o mortero te servirán. Es vital que quede plana y nivelada, sin huecos ni salientes, porque de lo contrario se deformaría el plato de ducha. Tampoco necesitas crear un desnivel, porque ya lo tiene el propio plato.

Y otro aspecto importante: debes dejar que la base se seque por completo, no te apresures. Si lo instalaras sobre el cemento aún húmedo, éste al secarse deformaría e incluso podría romper el plato.

Instálalo y conecta el desagüe

Una vez tengas la base seca, ya puedes instalar el plato. Para fijarlo debes usar masilla de poliuretano, que la encuentras en cartuchos en cualquier ferretería o tienda especializada. La silicona no te servirá, y el cemento menos todavía, porque la resina del plato no se adhiere bien a estos materiales y al poco tiempo se desprendería.

Debes poner masilla de poliuretano tanto en puntos de la base distribuidos de forma regular, como en todo el marco en tiras ininterrumpidas. Haciéndolo así no sólo conseguirás una fijación perfecta del plato, sino también un buen sellado para evitar que el agua se escape por los laterales.

Por último, tendrás que instalar el collarín del desagüe fijándolo con el sistema que utilice, que normalmente es con tornillos o roscado.

Remata el trabajo con los azulejos

Con el plato instalado, sólo queda rematar el alicatado de las paredes instalando los azulejos que falten en la parte inferior. Tendrás que dejar entre 1 y 2 mm de espacio por encima del plato, y rellenar ese espacio con un sellador de juntas del mismo color que el plato.

Así tendrás un acabado perfecto, y tu plato de ducha de resina o carga mineral estará ya listo para usar.

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